Sin duda alguna la imagen que representa a Cristo crucificado es la más recurrida entre las representaciones de Cristo durante toda la historia, no quedando Los Realejos, como es lógico, al margen de ello. Sus templos debieron de haber contado desde el primer momento de sus respectivas historias con imágenes de este tipo al culto, piezas que irían siendo sustituidas, paulatinamente, por otras que se adaptaran más al gusto y a las necesidades del momento.
No en vano, y aunque la fecha en que se recoge por primera vez la existencia de una Imagen de Cristo Crucificado es 1604, en el Realejo Alto ya se venían realizando procesiones en las que intervenían disciplinantes con fechas anteriores al año 1590, hecho éste que nos hace pensar en que ya debería haber existido algún Cristo al culto en el Apóstol Santiago desde muy temprano. En 1610 se funda la Cofradía de la Santa Veracruz, Sangre y Misericordia de Ntro. Sr. Jesucristo, la cual, durante siglos, sería la encargada del culto a la Pasión de Cristo, en especial al Crucificado.
Trece años más tarde, en 1623, en la Parroquia de la Concepción se funda igualmente la Cofradía de la Misericordia con fin similar a la erigida en la Parroquia Matriz.
Pero hay que mencionar el culto que al Crucificado se da en los distintos conventos de la zona, lugares en los que se tiene constancia de la existencia de imágenes de Cristo en la Cruz desde la primera mitad del siglo XVII.
Las modas, los gustos, y las necesidades propias del culto hacían que las imágenes fueran siendo sustituidas por otras de nueva factura, quedando estas relegadas al olvido, o en el mejor de los casos, cambiando de uso como sin duda alguna ocurrió en la Parroquia del Apóstol Santiago. El Cristo Difunto del Realejo Alto fue una de las llamadas imágenes articuladas con las que se debió de realizar la ceremonia del descendimiento, tan propia en la plástica del momento, idea que viene a apoyar el poco peso de la talla. Así, procesionaría unas veces como Crucificado, y otras, en su urna de pan de oro, como Yacente. Al ser sustituida por otro Cristo de nueva factura, quedará definitivamente al culto como Cristo Difunto contruyéndosele en 1767, fuera del Templo, un camarín con retablo, único ejemplo de camarín externo que se diera en Canarias.
Aquella nueva Imagen de Cristo adquirida en 1756 estaría al culto en la Parroquia centrando las celebraciones organizadas por la Cofradía de la Vera Cruz y Misericordia hasta bien entrado el siglo XIX, concretamente hasta el año 1846, cuando llega procedente de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, la Imagen del convento franciscano de dicha ciudad que, tras el proceso desamortizador, había quedado sin recibir culto alguno.La anterior debió de pasar a radicar en 1869 en la nueva capilla levantada en aquel momento, en el recinto que ocupara el viejo calvario de San Benito.
En cuanto a Realejo Bajo, como ya hemos dicho, en 1623 se erige la Cofradía de la Misericordia, corporación que posiblemente adquiriría la que fuera la más destacable entre las distintas piezas de esta iconografía que durante los siglos atesoraría este templo realejero. Imagen de un gran arcaísmo, procesionaba en su destacable Cruz de plata repujada donada por los vecinos de Realejo Bajo en 1804. Ambas piezas desaparecerían definitivamente en el incendia de 1978.
Durante la recontrucción de Templo, y procednte de una donación particular, llega a Los Realejos la Imagen de el Stmo. Cristo de la Redención, pieza que, sin lugar a dudas, es una de las principales salidas del taller de Ezequiel de León Domínguez, no en vano, fue elegida por el propio autor para que sirviera como muestra de su labor imaginera en la Exposición Nacional de Escultura Religiosa celebrada en el municipio de Espartinas en 1999.
En el Calvario del Barrio de San Vicente, encontramos una pieza muy singular, de gusto marcadamente arcaico, de la cual no se conoce autor, y que según alguno autores locales podría tratarse del Cristo que recibiera culto desde principios del siglo XVII en el desaparecido Templo Conventual de Santa Lucía, y que habría pasado a ocupar la cruz central de dicho calvario, tras la exclaustración de los franciscanos.
sin que nadie se ofenda, hay que reconocer que la imagen de Cristo nombradas, la que posee mayor devoción sorprendentemente es el Santísimo Cristo de la Redención de la parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción. Una imagen prácticamente nueva, pero que ha sabido llegar al corazón de muchos realejeros y vecinos de otros municipios. Según su autor, Ezequiel de León, es la mejor obra salida de su gubia, junto con la Piedad de Icod de los Vinos. La realización de la obra se debe a un compromiso del autor, durante su estancia en Sevilla, al enterarse del incendio de la Parroquia en 1978, de hacer una imagen del crucificado y regalarla a la parroquia, promesa que se llevó a cabo en la Semana Santa de 1985. Recordar también que la imagen tiene su festividad en el mes de septiembre, el domingo siguiente día 14.
ResponderSuprimirEs un Cristo muy querido en los Realejos. Su cofradía hace un esfuerzo enorme por engrandecer sus cultos y decoro. Destacar que este año se va a comenzar el retablo del Calvario, según tengo entendido.
ResponderSuprimirUn fuerte apoyo a la Cofradía de un devoto del Cristo de la Redención.
ya... pero no se le puede quitar importancia al crucificado del realejo alto, que fue traido de las palmas.. es una antiguedad que desgraciadamente, excluyendo a la dolorosa, todas ardieron en aquel fatídico incendio de la parroquia de la concepcion el 5 de noviembre de 1978.
ResponderSuprimir